20
May
08

Peces Muertos

“Mesa trece silla uno. Estaba claro.

Los días pasaban rápidos y nada podía hacer por detenerlos. Algo había en mi inmensa isla precaria y suburbana que hacía desaparecer el tiempo y los rascacielos. Era un agujero negro en medio de Barcelona, el cubo de basura de los gatos sucios de la calle, un loquero, un café, un trastero de verdades cortantes, ensangrentadas. Tanto polvo y yo sin superar el asma.

Desde mi pequeño rincón podía ver la calle a través de los ventanales como un paisaje de grises y colores viejos. A veces me imaginaba todo aquello como un lienzo de mercadillo, una pintura anónima de cualquier cafetería francesa.

Demasiada oferta para tanta demanda hambrienta. A mí me enseñaron que a la gula sólo se la cura con el hambre. En el Zoco sólo servía café; la literatura no fue culpa mia; punto y aparte.

Delante de mi, sólo la terrible soledad de mi vieja máquina y el negro soberbio de un buen café caliente. Humo y letras, sobre el blanco papel mojado de mis ideas. Desde el primer día en que instalé mi propia persona, la real, la pura, en este antro tan querido y ardiente como la luz de las velas que temblaban mesa tras mesa, supe que no habría escapatoria alguna para volver a esa historia mentida que tanto se alababa en mi.

Ellos, mis padres, nunca lo comprendieron. Yo, al fin, tampoco.

El local fue fácil; herencia pura y dura sin familiares de por medio. Aquel viejo gusano que aún hoy me revienta el corazón, aquel mi hermano con el que no compartía sangre sino dimensiones; tuvo la gran amabilidad de regalarme este pedacito de cielo, del que vivir, morir, soñar, reír, llorar y despertarme antes de llegar mi turno, mi propio fin. Algún día, viejo, nos volvemos a ver. Tenme preparada esa copa, esa silla, la uno de la mesa trece; por que me queda un sinfín largo, casi eterno, de historias qué contarte.

Las escrituras y los largos caminos de burocracia insípida fueron los tramos más complejos hasta aquí. Lo demás vino rodado, hecho. Yo no preparé nada más que café; ellos vinieron solos.

A veces creo que esto es un pacto con el diablo.”

Peces Muertos


0 Respuestas a “Peces Muertos”



  1. Aún no hay comentarios

Escribe un comentario